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Guardapolvos

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Guardapolvo qué es y para qué sirve en pisos

El guardapolvo es una moldura decorativa y funcional que se instala en la unión entre el piso y el muro. Su función principal es ocultar la junta de dilatación que todo piso necesita contra la pared, proteger la base del muro contra golpes de zapatos, aspiradoras y muebles, y dar un acabado limpio y profesional al espacio. Es un complemento imprescindible en cualquier proyecto de instalación de pisos, especialmente en pisos flotantes donde la junta perimetral puede alcanzar hasta 10 mm de ancho.

También conocido como rodapié o zócalo, el guardapolvo evita que el polvo, la humedad y los insectos se filtren por la separación entre piso y muro. Su nombre en Chile proviene justamente de esa función protectora. Además de su rol funcional, aporta un elemento estético que enmarca el piso y define visualmente los límites del espacio, similar al marco de un cuadro.

Tipos de guardapolvo: MDF, PVC, madera y vinílico

El guardapolvo de MDF es el más popular por su excelente relación precio-calidad. Viene prepintado en blanco con acabado liso que acepta repintado fácil en cualquier color. Sus medidas estándar son 70 mm de alto por 12 mm de espesor y 2.40 metros de largo. Se fija con adhesivo de montaje o clavos sin cabeza para un acabado impecable.

El guardapolvo de PVC es impermeable y no se deforma con la humedad, haciéndolo la mejor opción para cocinas, baños y lavanderías. El de madera natural en pino u otras especies ofrece la estética más elegante y cálida, aunque requiere barnizado y mayor mantención. El vinílico autoadhesivo es el más simple de instalar: solo se pega directamente sobre el muro sin herramientas. Para encontrar el perfil que combine con tu piso, revisa las opciones de molduras disponibles en diferentes materiales y acabados.

Guardapolvo vs junquillo vs rodapié: diferencias clave

El guardapolvo es la pieza principal que cubre la unión piso-muro con una altura de 60 a 80 mm. El junquillo es una moldura complementaria mucho más delgada, de apenas 15 a 20 mm, que se coloca al pie del guardapolvo o en esquinas como terminación fina. El rodapié es simplemente otro nombre para el guardapolvo, usado más frecuentemente en España y algunos países de Latinoamérica.

Si estás instalando un piso nuevo, el guardapolvo es imprescindible para cubrir la junta de dilatación. Si ya tienes guardapolvo instalado y solo necesitas cubrir pequeñas separaciones en encuentros o esquinas, el junquillo basta. Para pisos vinílicos que no requieren junta de dilatación, el guardapolvo cumple principalmente una función estética y de protección del muro. Los perfiles de terminación complementan el sistema cubriendo transiciones entre diferentes tipos de piso.

Cómo elegir el guardapolvo según tu tipo de piso

Para pisos vinílicos, un guardapolvo de PVC o MDF de perfil bajo (60 mm) mantiene la coherencia visual del ambiente. Para pisos flotantes laminados, el MDF blanco es la opción más versátil y económica que combina con cualquier decoración. En pisos de madera natural o ingeniería, un guardapolvo de la misma especie o tono genera continuidad visual y elegancia.

Considera las medidas del espacio: en habitaciones con cielos bajos, un guardapolvo de 60 mm agranda visualmente el ambiente. En espacios amplios con cielos altos, un perfil de 80 a 100 mm aporta proporción y presencia.

Instalación y mantenimiento del guardapolvo

La instalación con adhesivo de montaje es la más limpia: aplica cordones de adhesivo en zigzag en la cara posterior y presiona contra el muro durante 30 segundos. Con clavos sin cabeza, utiliza una pistola neumática para un acabado sin marcas visibles. En ambos casos, corta las esquinas interiores a 45 grados con una caja de ingletes para lograr uniones perfectas sin separaciones.

Para esquinas exteriores, el corte a 45 grados debe ser especialmente preciso. Lija suavemente los cortes y aplica una gota de cola blanca en la junta para reforzar la unión. El mantenimiento es mínimo: limpia con un paño húmedo y detergente suave. En guardapolvos de MDF, evita la exposición prolongada al agua. Si necesitas complementar con molduras para marcos y puertas del mismo estilo, busca líneas de producto que ofrezcan perfiles coordinados para un acabado integral de todo el ambiente.