Mangueras: la base de cualquier sistema de riego
Antes de pensar en aspersores o programadores automáticos, todo sistema de riego parte de lo mismo: una buena manguera. Resistente, del largo correcto y sin fugas en las conexiones. En Easy encontrarás distintos diámetros y largos, con despacho a domicilio.
Qué largo y diámetro elegir
Para jardines chicos, una manguera de 15 a 20 metros suele ser suficiente sin que sobre demasiado material para enrollar. En jardines grandes o huertas, conviene subir a 30 metros o más, evitando el problema de quedarte corto a mitad de riego. El diámetro más común es de 1/2 o 5/8 pulgada; a mayor diámetro, más caudal de agua pasa por minuto.
Materiales: cada uno con su ventaja
Las mangueras de PVC son las más económicas y livianas, aunque se degradan algo más rápido con la exposición solar constante. Las de goma resisten mejor el paso del tiempo y las temperaturas extremas, ideales si vas a dejarla a la intemperie todo el año. Las reforzadas con trama textil evitan que se doblen y corten el flujo de agua a mitad de camino.
Accesorios que facilitan su uso
Los conectores rápidos permiten cambiar entre aspersor, pistola de riego u otros accesorios sin desenroscar nada. Los soportes para enrollar mantienen la manguera ordenada y evitan que se enrede, además de prolongar su vida útil al no quedar tirada al sol todo el día.
Complementa tu sistema de riego
Si buscas automatizar el proceso, revisa la línea de riego automático, y para aplicaciones más puntuales como fertilizantes, el pulverizador de agua sigue siendo una buena herramienta complementaria.
Cuidado y mantenimiento
Vacía tu manguera de agua antes de guardarla, sobre todo en invierno, ya que el agua congelada puede dañarla desde adentro. Evita dejarla estirada bajo el sol directo cuando no la uses, y revisa las conexiones periódicamente para detectar fugas antes de que se conviertan en un problema mayor.